Neocigarra
Arte electrónico. Circuito electrónico, motores, LEDs, bocinas y sensor MQ-7. Raspberry Pi 3, Python, amplificador y alambre.

Sobre la obra
Neocigarra se desarrolla a partir de repetidos relatos de mis padres y abuelas, acerca de la creencia alrededor de las Cigarras, sobre que éstas emitían su canto porque pedían que lloviera o porque se acercaba la lluvia. Este relato parecía ser cierto porque el canto de las Cigarras coincide con la llegada del verano y con el verano el temporal. Sin embargo, el canto de las Cigarras se debe a la llamada del macho para aparearse, no obstante, la idea de la lluvia la lleve conmigo mucho tiempo, aún después de saber la [realidad] de su canto. Cuando me acerqué más a la ciudad y los sonidos se convirtieron en máquinas, autos, murmullo y el sonido de una cigarra no tenía lugar; surgió Neocigarra. En una idea imaginaria de cómo puede ser la evolución o mutación de un ser debido a factores externos, creando una metáfora sobre la evolución natural en una ficción. Así Neocigarra es una especie adaptada a la actualidad y modernidad, ahora su canto no anuncia la lluvia sino que emite su sonicidad al detectar cambios en los contaminantes del ambiente, su cuerpo es metálico y como adaptación desaparecerán sus órganos internos, en lugar tendrá un circuito electrónico que hará funcionar: una bocina por donde transmitirá sus sonidos, LEDs como señal del tipo de especie a la que pertenece y un microcontrolador que se encargará de gestionar la información recibida. Adaptando el imaginario colectivo a los nuevos tiempos.



El proyecto Neocigarra se compone de distintas versiones que se han realizado en distintas épocas desde 2015. Todas las versiones dialogan con el imaginario colectivo del lugar donde crecí, la parte que cambia significativamente es la parte operativa, ya que en cada versión el circuito que hace funcionar a Neocigarra se ha modificado considerablemente.