Tarjetas electrónicas para el cuidado: refugios para zurcir el dolor
Textil electrónico. Manta teñida azul marino, bordado, LEDs, hilo conductor eléctrico y módulo de voz grabable.

Sobre la obra
Esta pieza-taller es una forma de aproximarme a formas de politizar los cuidados desde la práctica artística. La pieza toma forma a través de un taller dirigido a mujeres y disidencias, donde propongo un espacio para compartir sentires, pensamientos y formas sobre cómo atravesamos el dolor y la enfermedad. Inspirada en el ensayo Teoría de la mujer enferma de Johanna Hedva como posible guía para el taller, retomo su propuesta de que “la protesta más anti-capitalista es cuidar de otres y cuidarse a une misme. Adoptar la práctica históricamente feminizada y por tanto invisible de cuidar, atender, nutrir. Tomarse en serio las vulnerabilidades, fragilidades y precariedades de cada une, y apoyarlas, honrarlas, empoderarlas”.

Desde estas ideas, elaboramos nuestras propias tarjetas electrónicas: dispositivos textiles que combinan bordado, electrónica quedita, LEDs, y módulos de voz grabables. Los circuitos, ensamblados con hilo y aguja, funcionan como una traducción de los malestares que nos acompañan —en una suerte de catarsis colectiva, una tecnología del cuidado o tecnología afectiva.

Las tarjetas que aquí se presentan fueron imaginadas a partir de conversaciones sensibles que mantuve con quienes compartí residencia en Casa Snowapple durante mayo de 2024. Las tarjetas y dispositivos son regalos para elles, pequeños gestos de cariño, una táctica de cuidado y cariño para sus dolores.

Imágenes

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